Los hoteles en Dublín están fuertemente supervisados para que cumplan los requerimientos físicos y de nivel de servicio al cual se comprometen. Los precios de las habitaciones dobles en hoteles de 5 estrellas no bajan de los 300 euros. Hoteles de 4 estrellas pueden llegar a costar entre 200 a 300 euros y los de 3 estrellas entre los 100 y 200 euros. Es importante recordar que estos precios pueden duplicarse en las temporadas altas.

La mayoría de hostales en Dublín consisten en viejos edificios con cuartos muy básicos donde pueden entrar hasta 12 personas. Se comparten los baños y las cocinas pequeñas. La ventaja radica en que se encuentra en pleno centro de la ciudad y muy cerca de la vida nocturna.

Las casas de huéspedes varían entre las típicas casas familiares de 5 habitaciones, las esidencias georgianas y victorianas hasta recintos con servicios profesionales. En todas ellas reina una atmósfera informal y no encontrarás atención tan personalizada y cálida en ninguna otra opción de alojamiento. Las comodidades sí dependen en gran parte a la clasificación de lugar, siendo 4 estrellas la más ostentosa.

Los “Bed & Breakfast” ofrecen una buena opción de convivir con los dublineses y saborear desayunos caseros. En pocos casos las habitaciones vienen con baño privado, pero la mayoría tienen televisor. Los precios y los impuestos son bajos, lo convierte en una muy buena opción si el presupuesto es limitado. Sólo ten en cuenta que la calidad de este tipo de alojamiento puede ser muy variable ya que, al contrario de las casas de huéspedes, no tienen ningún tipo de regulación oficial. Una habitación individual por una semana está por los 150 euros.