La gente de Düsseldorf sabe ser informal sin renunciar a la sofisticación y, sobre todo, ser divertida. Dicen allí que, además de las cuatro estaciones del año, disfrutan de una quinta estación: la de la fiesta. La cual comienza a mediados de noviembre, con el Hoppediz de San Martín, continúa con los fastos navideños y culmina en la locura del carnaval, uno de los más brillantes de Europa, hay quien asegura que la quinta estación dura todo el año. No es casual que sea Düsseldorf la patria de la Altbier, cerveza negra de alta graduación, y que, en el casco viejo, la Kurzestrasse sea paradójicamente “la barra más larga del mundo”, por sus bares y garitos sin solución de continuidad. Tienes más información en: “Düsseldorf: una ciudad del futuro“.

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